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Temario Específico F.E. Técnico/a Psicólogo/a Clínico/a

F.E. Técnico/a Psicólogo/a Clínico/a · OPE Osakidetza 2026

Pregunta 500 de Temario Específico F.E. Técnico/a Psicólogo/a Clínico/a

Bloque 20 - Casos clínicos II

CASO CLÍNICO 10. ENUNCIADO DEL CASO: Nerea es una mujer de 19 años que es la mayor de 3 hermanos. Es natural de un pequeño pueblo, aunque actualmente vive en Bilbao porque está cursando primer año de estudios universitarios. Análisis del motivo de consulta: La paciente acude a consulta debido a los altos niveles de ansiedad que presenta desde hace 7 meses cuando comenzó el curso actual. A pesar del paso del tiempo, los síntomas de ansiedad no han remitido. Refiere que se encuentra nerviosa, y que en general es debido a su carácter, pero el problema ha aumentado considerablemente desde que se ha trasladado a Bilbao para comenzar sus estudios universitarios. A lo largo de la exploración se manifiesta colaboradora, pero nerviosa; destaca su gran interés y motivación por recibir atención psicológica para resolver sus dificultades con la ansiedad en el contexto académico. Historia del problema: En cuanto al inicio del problema, la paciente afirma que desde siempre ha sido nerviosa y tímida, pero es en este curso “cuando peor se ha visto”. Hasta ahora, Nerea había vivido en su lugar de origen, un pequeño pueblo de la costa guipuzcoana. Según señala, tiene un concepto bastante negativo de sí misma, se define como insegura y le cuesta tomar decisiones. En octubre comenzó la universidad y cambió de residencia. A medida que se acercaba temporalmente su marcha a la ciudad, se mostraba cada vez más nerviosa ante el cambio tan brusco que iba a dar su vida, pues pasaría de vivir en su pueblo con su familia, a convivir en un piso con unas compañeras en Bilbao; añadiendo, además, el cambio del Instituto a la Universidad. Su rendimiento académico ha sido claramente inferior a la tónica general mantenida hasta ahora en el Instituto. En el primer cuatrimestre suspende todas las asignaturas del 1º curso de grado, siendo la primera vez que figuran suspensos en su expediente. También se queja de que no le cunde el tiempo. Una de las consecuencias funcionales para Nerea, típica de los trastornos adaptativos, fue: (señala la INCORRECTA)

a

Ataques de pánico.

b

Cambios temporales en las relaciones sociales.

c

Disminución del rendimiento académico.

d

Disminución del rendimiento en sus quehaceres diarios.

Respuesta correcta

Respuesta correcta: opción A, Ataques de pánico.

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Pregunta 476

CASO CLÍNICO 6. ENUNCIADO DEL CASO Iker es un chico de 25 años, soltero y en paro; que asiste a la consulta de psicología derivado por el psiquiatra para su valoración. Lleva acudiendo al CSM durante años para controlar los síntomas psicóticos y afectivos, así como el consumo abusivo de marihuana. Al preguntarle por su historia, Iker relata haber tenido una infancia y adolescencia temprana normal en la que llevaba bien los estudios, jugaba al baloncesto y formaba parte de una cuadrilla con la que compartía el tiempo libre. Sobre los 15 años comenzó a sentirse triste, con falta de energía, sin motivación para estudiar o quedar con sus amigos, y comenzó a aislarse en su habitación. La novia que tenía en aquella época le dejó, ya que no se encontraba cómoda con su comportamiento. En esa época, comenzó a fumar marihuana casi a diario, ya que le servía para olvidar lo triste que estaba. Unos meses más tarde, comenzó a experimentar crisis de angustia recurrentes, en las que sufría taquicardias y le atenazaba el miedo a morir. En aquella época, sus padres le enviaron al psiquiatra para tratar los síntomas ansioso-depresivos, que se resolvieron adecuadamente tras la pauta de un ISRS y de psicoterapia de apoyo. Al desaparecer los síntomas de depresión, Iker decidió dejar la medicación; esto provocó que se encontrase de nuevo triste y desmotivado, con episodios de irritabilidad. El rendimiento académico empeoró y no pudo aprobar la selectividad para estudiar la carrera que él quería, lo que provocó un nuevo aislamiento social y un aumento en el consumo de tóxicos. En esta época consumía marihuana a diario. A los 20 años, Iker sufrió un brote psicótico que requiere de hospitalización. Aparecen alucinaciones auditivas en las que las voces le acusan de haber abusado de su ex novia. Él está convencido de que estos abusos habían ocurrido, a pesar de que no había ninguna prueba que lo corroborase. Este episodio le genera un gran malestar, que lleva a un intento de suicidio en el que se produce cortes en los brazos, lo que condujo al ingreso. En el momento de la hospitalización presenta agitación y altos niveles de ansiedad. Tras pautarle medicación ansiolítica y antipsicótica, los síntomas de agitación remiten, pero, al cabo de unos días, se encuentra muy deprimido, con anhedonia, sentimientos de culpa, dificultades de sueño, falta de apetito y problemas de concentración. Tras administrarle un combinado de antidepresivos y antipsicóticos la clínica psicótica y depresiva remite. La duración del episodio psicótico fue de unas seis semanas, de las cuales cuatro se caracterizaron por el predominio de la sintomatología depresiva. Antes de los 25 años, y habiendo reducido considerablemente el consumo de marihuana, fue ingresado dos veces más. Ambos episodios comenzaron con un par de semanas previas de delirios y alucinaciones relacionados con el malestar que le había causado a su exnovia. Estos episodios se acompañaban de síntomas depresivos intensos. Durante ambas recaídas había mantenido la pauta médica prescrita por su psiquiatra, Clozapina y Sertralina, junto con la psicoterapia de apoyo. Su psiquiatra refiere que la disforia y la irritabilidad no se habían resuelto desde el primer ingreso y que el consumo de tóxicos empeoraba considerablemente la sintomatología afectiva. Después de la estabilización sintomatológica en el tercer ingreso, se le derivo a recursos psicosociales para trabajar la abstinencia de tóxicos, con relativo éxito ya que desde hace unos seis meses no ha fumado marihuana ¿Cuál de los siguientes diagnósticos sería considerado como trastorno secundario?

Pregunta 477

CASO CLÍNICO 6. ENUNCIADO DEL CASO Iker es un chico de 25 años, soltero y en paro; que asiste a la consulta de psicología derivado por el psiquiatra para su valoración. Lleva acudiendo al CSM durante años para controlar los síntomas psicóticos y afectivos, así como el consumo abusivo de marihuana. Al preguntarle por su historia, Iker relata haber tenido una infancia y adolescencia temprana normal en la que llevaba bien los estudios, jugaba al baloncesto y formaba parte de una cuadrilla con la que compartía el tiempo libre. Sobre los 15 años comenzó a sentirse triste, con falta de energía, sin motivación para estudiar o quedar con sus amigos, y comenzó a aislarse en su habitación. La novia que tenía en aquella época le dejó, ya que no se encontraba cómoda con su comportamiento. En esa época, comenzó a fumar marihuana casi a diario, ya que le servía para olvidar lo triste que estaba. Unos meses más tarde, comenzó a experimentar crisis de angustia recurrentes, en las que sufría taquicardias y le atenazaba el miedo a morir. En aquella época, sus padres le enviaron al psiquiatra para tratar los síntomas ansioso-depresivos, que se resolvieron adecuadamente tras la pauta de un ISRS y de psicoterapia de apoyo. Al desaparecer los síntomas de depresión, Iker decidió dejar la medicación; esto provocó que se encontrase de nuevo triste y desmotivado, con episodios de irritabilidad. El rendimiento académico empeoró y no pudo aprobar la selectividad para estudiar la carrera que él quería, lo que provocó un nuevo aislamiento social y un aumento en el consumo de tóxicos. En esta época consumía marihuana a diario. A los 20 años, Iker sufrió un brote psicótico que requiere de hospitalización. Aparecen alucinaciones auditivas en las que las voces le acusan de haber abusado de su ex novia. Él está convencido de que estos abusos habían ocurrido, a pesar de que no había ninguna prueba que lo corroborase. Este episodio le genera un gran malestar, que lleva a un intento de suicidio en el que se produce cortes en los brazos, lo que condujo al ingreso. En el momento de la hospitalización presenta agitación y altos niveles de ansiedad. Tras pautarle medicación ansiolítica y antipsicótica, los síntomas de agitación remiten, pero, al cabo de unos días, se encuentra muy deprimido, con anhedonia, sentimientos de culpa, dificultades de sueño, falta de apetito y problemas de concentración. Tras administrarle un combinado de antidepresivos y antipsicóticos la clínica psicótica y depresiva remite. La duración del episodio psicótico fue de unas seis semanas, de las cuales cuatro se caracterizaron por el predominio de la sintomatología depresiva. Antes de los 25 años, y habiendo reducido considerablemente el consumo de marihuana, fue ingresado dos veces más. Ambos episodios comenzaron con un par de semanas previas de delirios y alucinaciones relacionados con el malestar que le había causado a su exnovia. Estos episodios se acompañaban de síntomas depresivos intensos. Durante ambas recaídas había mantenido la pauta médica prescrita por su psiquiatra, Clozapina y Sertralina, junto con la psicoterapia de apoyo. Su psiquiatra refiere que la disforia y la irritabilidad no se habían resuelto desde el primer ingreso y que el consumo de tóxicos empeoraba considerablemente la sintomatología afectiva. Después de la estabilización sintomatológica en el tercer ingreso, se le derivo a recursos psicosociales para trabajar la abstinencia de tóxicos, con relativo éxito ya que desde hace unos seis meses no ha fumado marihuana Dadas las características del caso, ¿Qué instrumento de evaluación incorporaría al protocolo de evaluación?

Pregunta 478

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Pregunta 479

CASO CLÍNICO 6. ENUNCIADO DEL CASO Iker es un chico de 25 años, soltero y en paro; que asiste a la consulta de psicología derivado por el psiquiatra para su valoración. Lleva acudiendo al CSM durante años para controlar los síntomas psicóticos y afectivos, así como el consumo abusivo de marihuana. Al preguntarle por su historia, Iker relata haber tenido una infancia y adolescencia temprana normal en la que llevaba bien los estudios, jugaba al baloncesto y formaba parte de una cuadrilla con la que compartía el tiempo libre. Sobre los 15 años comenzó a sentirse triste, con falta de energía, sin motivación para estudiar o quedar con sus amigos, y comenzó a aislarse en su habitación. La novia que tenía en aquella época le dejó, ya que no se encontraba cómoda con su comportamiento. En esa época, comenzó a fumar marihuana casi a diario, ya que le servía para olvidar lo triste que estaba. Unos meses más tarde, comenzó a experimentar crisis de angustia recurrentes, en las que sufría taquicardias y le atenazaba el miedo a morir. En aquella época, sus padres le enviaron al psiquiatra para tratar los síntomas ansioso-depresivos, que se resolvieron adecuadamente tras la pauta de un ISRS y de psicoterapia de apoyo. Al desaparecer los síntomas de depresión, Iker decidió dejar la medicación; esto provocó que se encontrase de nuevo triste y desmotivado, con episodios de irritabilidad. El rendimiento académico empeoró y no pudo aprobar la selectividad para estudiar la carrera que él quería, lo que provocó un nuevo aislamiento social y un aumento en el consumo de tóxicos. En esta época consumía marihuana a diario. A los 20 años, Iker sufrió un brote psicótico que requiere de hospitalización. Aparecen alucinaciones auditivas en las que las voces le acusan de haber abusado de su ex novia. Él está convencido de que estos abusos habían ocurrido, a pesar de que no había ninguna prueba que lo corroborase. Este episodio le genera un gran malestar, que lleva a un intento de suicidio en el que se produce cortes en los brazos, lo que condujo al ingreso. En el momento de la hospitalización presenta agitación y altos niveles de ansiedad. Tras pautarle medicación ansiolítica y antipsicótica, los síntomas de agitación remiten, pero, al cabo de unos días, se encuentra muy deprimido, con anhedonia, sentimientos de culpa, dificultades de sueño, falta de apetito y problemas de concentración. Tras administrarle un combinado de antidepresivos y antipsicóticos la clínica psicótica y depresiva remite. La duración del episodio psicótico fue de unas seis semanas, de las cuales cuatro se caracterizaron por el predominio de la sintomatología depresiva. Antes de los 25 años, y habiendo reducido considerablemente el consumo de marihuana, fue ingresado dos veces más. Ambos episodios comenzaron con un par de semanas previas de delirios y alucinaciones relacionados con el malestar que le había causado a su exnovia. Estos episodios se acompañaban de síntomas depresivos intensos. Durante ambas recaídas había mantenido la pauta médica prescrita por su psiquiatra, Clozapina y Sertralina, junto con la psicoterapia de apoyo. Su psiquiatra refiere que la disforia y la irritabilidad no se habían resuelto desde el primer ingreso y que el consumo de tóxicos empeoraba considerablemente la sintomatología afectiva. Después de la estabilización sintomatológica en el tercer ingreso, se le derivo a recursos psicosociales para trabajar la abstinencia de tóxicos, con relativo éxito ya que desde hace unos seis meses no ha fumado marihuana Los programas de tratamiento que han demostrado mayores niveles de evidencia y están altamente recomendados en el tratamiento de los trastornos psicóticos son:

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